Algo

Algo quiero decirte el día hoy. Algo que ya te confesé. Mi poema que no es poema. Mi prosa poética. No es una prosa normal, pues tiene más de poema que de prosa. No es un poema normal, pues tiene más de prosa que de poema.

Este texto no es el verso final. Escribí un poema para la prosa final. ¿O escribí una prosa para un poema? Mejor déjemos prosa para simplificar. Y este texto como un poema para identificar.

Ahora, para este final que no es el gran final; esta es mi prosa poética: Quiero unir ilusiones, elegir reírnos, empezar sueños, seguir este rumbo mientras imagino nuevos objetivos, viendo iniciar algo.

Lo que acabo de decir es la prosa. Un día para cada palabra. Un mensaje por cada palabra. Una letra en cada palabra. Una prosa de 17 palabras; escrita en 17 días; entregada en 17 formas.

Esta prosa final, que no es el acto final, es la prosa más larga y lenta que he escrito. Este poema es para presentar mi prosa. Una prosa de 17 palabras para introducir mi acróstico.

Desde el 6 de noviembre hasta el 22 de noviembre. Nada más poético que estas fechas. Iniciando en mi día, el número 6. Terminando en tu día, el número 21. Pues hoy 22 solo es la recapitulación del acróstico final.

La fecha elegida es hoy. No es azar. 2 es mi número favorito. 2 personas se ocupan para formar una pareja. 2 y 2 hacen 22, o sea hoy. Tu día de cumpleaños tiene un 2. Tu día sumado es 3. 2 veces 3 es mi cumpleaños, el 6. Nuestros días sumados, 2+1+6, es igual a 9. Te conocí el día 9 del mes 9, o sea 2 veces 9. Las 10 de la noche también son las 22 horas. Y como dato geek, el 10 significa también 2 en código binario.

Pero me faltan 2 cosas para terminar esto. Ahora si, para el acto final. Quiero agregar 2 detalles más.